Jonathan Barnbrook: “La mayor enseñanza que me dejó David Bowie fue el trabajo colaborativo”

Sobre el rol del diseño en tiempos de crisis, la velocidad de la información, la mercantilización del arte y el legado de David Bowie, conversamos con el  célebre artista gráfico  inglés.

Por Laura Estévez

El diseño como metáfora, como contenedor de imágenes, de ideas e historia; Jonathan Barnbrook (Inglaterra, 1966), artista gráfico, cineasta y tipógrafo, se ha ganado el reconocimiento mundial no sólo al  crear su propio y célebre estudio Barnbrook Design (1990) o por sus  colaboraciones con Damien Hirst, un destacado coleccionista inglés;  también ha dejado su huella en la historia de la música con su trabajo en el diseño de portadas de artistas como John Foxx, uno de los primeros solistas electrónicos y cantante de la legendaria banda Ultravox; o Tuxedomoon, banda norteamericana de new wave y jazz de vanguardia. Sin embargo, su trabajo más reconocido comenzó en el año 2002, cuando recibió un llamado de una leyenda de nuestros tiempos: David Bowie. Barnbrook se convirtió en el diseñador oficial de la última década de carrera del artista, diseñando las portadas de Heathen (2002), Reality (2003), The Next Day (2013) y su último disco Blackstar (2016), lanzado pocos días antes de morir y, que fiel a su estilo -y el de Barnbrook-, oculta una serie de señas, mensajes y códigos sobre el fin. Un diálogo que, sin duda, no podíamos dejar de lado en este número dedicado al “Luto”. 

En medio de una pandemia ¿cuál es el rol del diseño gráfico? ¿Crees que juega un papel importante o te acomoda más la idea de observar y reflexionar frente a tiempos complejos?

Creo que ha sido muy difícil para los diseñadores/artistas como yo entender cómo debemos criticar y usar nuestras habilidades para luchar contra lo que está sucediendo. Ya no tiene sentido usar la sátira, porque la realidad ha ido más allá. 

Para mí, lo que el diseño puede hacer tiene más relación con el lenguaje del meme, esta idea que entra en la mente de las personas y les ayuda a entender el problema de manera rápida. Es exactamente el método que usa la mayoría de la publicidad convencional y el que pienso, debe usarse contra las personas y corporaciones que sólo buscan vendernos más y más cosas para mantener el control. 

¿Qué quiero decir con esto? Que lo que un diseñador o comunicador visual puede hacer bien es dejar en claro una idea compleja o incompleta y explicarla de manera simple y eficaz a las personas. Creo que hacer esto puede facilitar un posible cambio en la sociedad.

Sin embargo, para ser honesto, he tenido una sensación de desesperanza desde el año pasado (2019) sobre la forma en que han ido sucediendo las cosas en el mundo, por lo que me he refugiado en mi otra actividad artística principal, que es la música. Con Fragile Self, banda que tengo junto a mi compañera Anil Aykan, hemos tenido la oportunidad de crear una nueva forma de mirar y reaccionar ante el mundo, que se trata más de estados mentales que de algo político.

Vivimos en una época donde la velocidad inunda nuestra vida cotidiana y pareciera que, el que más hace, es el más exitoso, el que más se visibiliza. Atravesamos una era digital donde la cantidad de información es tal, que nos hemos acostumbrado a escuchar un disco nuevo cada día, a consumir más imágenes de las que podemos recordar y donde hay poca reflexión en torno al contenido (vivimos en una especie de scroll constante) ¿Cómo te relacionas en tu proceso creativo con la idea de tiempo y espera?

Tengo un método de trabajo en el que busco que nada de lo que mencionas interrumpa mi día: apago todas las notificaciones, me limito bastante mirando noticias y revisando mi correo electrónico. Es la interrupción lo que me parece extremadamente molesto, no la cantidad de información. Porque un buen trabajo requiere pensamiento y reflexión, procesos que pueden verse cortados tan fácilmente y que volver a retomarlos puede llegar a ser extremadamente difícil. 

Creo que es mejor leer un correo cuando quiero, no cuando el teléfono me “notifica”. También he aprendido a no involucrarme en peleas digitales. Siento que hay una deficiencia en la palabra escrita en comparación con discutir con una persona en vivo. El juicio a lo que alguien ha escrito lo hacemos de manera mucho más absoluta.

Si bien me sorprendía mucho ver lo rápido que caducaba un diseño que muchas veces me había tomado meses, aprendí a entender que la intención detrás de todo esto es honesta y que el tiempo de reflexión es, hoy en día, inmediato. Ni mejor ni peor, solo diferente. Entiendo que es necesario un arte reflexivo, no digo lo contrario, pero cuando una obra es buena, ésta se revelará. No importa la inmediatez de lo cotidiano, ya que aún existe una filosofía más profunda sobre cómo entendemos la existencia. La inmediatez es un papel del arte también. 

Hiciste una colaboración con el artista inglés Damien Hirst ¿Cuál es tu opinión sobre la mercantilización del arte? Crees que el arte actual tiene como objetivo la manipulación del mercado? ¿Cuál es el valor simbólico que ves detrás de la obra de Hirst? ¿Qué fue lo te conectó con su obra para acceder a realizar una colaboración con él?

Trabajar con Damien Hirst fue una experiencia muy interesante. La razón por la que comencé a trabajar con él fue porque me encantaba su trabajo (esto fue originalmente alrededor de 1997 cuando todavía estaba haciendo sus primeros trabajos). No podría haber trabajado con él si no hubiera amado su obra. 

Su obra era absolutamente hermosa, al mismo tiempo en que tenía profundidad. Eran ideas sobre la muerte y mortalidad. Hirst era una estrella pop en ese momento, un imán para todo lo que estaba sucediendo en la cultura británica: música, arte, escritura. Fue genial estar involucrado con todas esas personas. 

El lado menos bueno fue que pude ver la realidad en la forma en que funcionan las galerías comerciales: todo se hace al servicio de la compra y venta del arte. Si bien conocí a gente encantadora que trabajaba en galerías, todos eran absolutamente voraces en su deseo de vender. La diferencia radical entre la generación de Hirst y los artistas anteriores era que los primeros eran cómplices en la transacción financiera: los artistas también querían maximizar sus ganancias. Fue un gran shock para mí, ya que en la Escuela de Arte me habían enseñado sobre los grandes artistas, pero el mercado del arte nunca fue tema, por lo que de pronto ver todo esto cambió por completo mi visión sobre esta realidad. 

También en este choque de realidad con el mercado del arte, me di cuenta que los diseñadores gráficos son vistos como subordinados a esta transacción financiera. Entonces, el artista es considerado el Dios y todo lo que quieren hacer se lleva a cabo, pero a los diseñadores gráficos no se les entrega valor cultural, muy por el contrario, se les silencia constantemente, el discurso siempre es que no hay dinero y debido a esto, se les pide cambiar una y otra vez su trabajo. Es bastante deprimente, por lo mismo en la cultura prefiero trabajar con museos o instituciones estatales porque generalmente hay una comprensión mucho más amplia de lo que el arte significa para la sociedad y especialmente de lo que el diseñador gráfico puede aportar a la comprensión de la obra. Cuando pienso en mis mejores relaciones en el mundo del arte, generalmente han sido con los curadores que han entendido lo que hago y han trabajado en colaboración conmigo. 

Habiendo dicho todo eso, debo decir que fue un proceso muy divertido trabajar con Damien Hirst. Fui a grandes fiestas, visité lugares increíbles y él fue muy protector conmigo. Así que me siento feliz de haber tomado esa decisión. 

Fuiste afortunado al colaborar durante un poco más de 14 años con un genio creativo David Bowie. ¿Qué influencias dejó en tus procesos creativos? ¿Cómo fue el proceso de realizar su último disco, Blackstar? ¿Qué recuerdos atesoras de tu amistad con él? ¿Qué imagen te hace pensar en él? ¿Qué palabra lo trae a tu mente?

Siempre estaré agradecido de haber trabajado con David Bowie. Me siento muy afortunado. Era una persona única, alguien famoso que no se tomaba a sí mismo demasiado en serio y realmente apreciaba su lugar en la vida. 

Cuando a una persona le dicen que es increíblemente talentosa desde una edad temprana, puede convertirse en alguien extremadamente autoexigente, por lo que fue una sorpresa descubrir que David no era así. 

De hecho, creo que produje algunos de mis mejores trabajos debido a la forma en que él entendió el trabajo colaborativo. Nunca fue desagradable, siempre fue un proceso que se basó en la confianza y el respeto: confiaba en mí para hacer algo bueno, y si no le gustaba algo, lo decía de una manera respetuosa y sobre todo, alentadora. Esta forma de trabajar colaborativamente es una de las cosas que aprendí de él y que intento llevar a cabo en mis propias colaboraciones con otros. 

Hubo presión, por supuesto, después de todo estamos hablando de David Bowie. No siempre fue fácil, pero el proceso siempre fue fantástico. Creo que la gente a menudo imagina los procesos creativos demasiado diferentes a lo que son en realidad, hay una cierta romantización respecto a este punto. 

Hay muchas ideas intelectuales en el trabajo que hice para él que nunca las discutimos directamente. Rara vez discutimos el significado de la música, por ejemplo. Era una especie de comunicación no verbal sobre la comprensión de las ideas. Así que la discusión siempre se trató sobre si el diseño funcionaba para la sensación de la totalidad. 

De vez en cuando nos enviabamos cosas que sentíamos eran de interés para el otro, incluso durante los 10 años en que no realizó un disco, hablábamos de cosas que nos interesaban. David siempre estaba creando algo, aunque no se tradujera en un nuevo lanzamiento musical. Definitivamente ayudó que ambos tuviéramos el mismo deseo artístico de poner ideas vanguardistas bastante extremas en la corriente principal. Ambos creíamos en el poder de la cultura popular no solo para ser una mercancía sino para mejorar la vida de las personas.

En cuanto a los mejores recuerdos, recordaré siempre su sentido del humor, incluso unas semanas antes de que falleciera, nos enviábamos chistes tontos. Durante los 13 años que trabajé con él, recuerdo haber llorado de risa con las conversaciones que tuvimos. David fue siempre una persona que respetó a absolutamente todos los que trabajaron con él. También recordaré los momentos que compartimos juntos en Nueva York, especialmente durante la creación de Blackstar. Tengo recuerdos hermosos junto a él. 

En cuanto a los significados directos de la obra de arte, cuando salió The Next Day, estaba tan preocupado sobre cómo podría malinterpretarse la portada, que escribí una explicación muy extensa y la publiqué en mi blog personal. En ella expliqué todos los detalles que nos llevaron a la portada final de la exposición en el V & A

Recuerdo que David me llamó para hablar sobre esto y me dijo que aunque no me iba a detener de hacer o escribir lo que yo quisiera, le interesaba que conversáramos seriamente en lo que significaba hacer eso. Y lo que me dijo fue hermoso y no lo olvidaré nunca: mientras más espacio tengan las personas para crear su propio significado sobre algo, mejor se relacionarán con esto. 

Fue un punto muy importante y algo en lo que pensé mucho con Blackstar, por lo que me he abstenido de hablar sobre el significado tan directamente, especialmente porque está tan conectado con su fallecimiento. David Bowie significó mucho para millones de personas, cada una de diferente manera y no quiero influir en ese aspecto.

¿Cómo imaginas el futuro desde la perspectiva del diseño gráfico? ¿Qué rol crees que desarrollará la Inteligencia Artificial en el campo del arte y diseño?

Muchos trabajos de diseño desaparecerán, si bien siempre habrá espacio para la interpretación artística de un ser humano, hay muchos diseños que solo deben ser “lo suficientemente buenos” para hacer su trabajo y la IA que controla esto evolucionará para que alguien establezca los parámetros que componen una identidad corporativa y la computadora podrá tomar esas reglas y aplicarla. No solo para cosas como tipografía y color, sino también redacción, generación de imágenes y diseño de logotipos. 

Además, los empleadores han demostrado a través de la historia que están dispuestos a deshacerse del elemento humano en pro de sus ganancias, por lo que esto sucederá mucho más rápido de lo que pensamos. 

El problema de esto, es que se nos decía que esto dejaría a los humanos con más ‘tiempo libre’, pudiendo mejorar nuestra calidad de vida, pero como podemos ver, hasta el momento este cambio sólo ha significado mayor desempleo y un grupo ínfimo de personas que sólo generan más dinero para ellos y sólo para ellos (bueno, tampoco es que sea muy diferente a los últimos 4 o 5 siglos). Entonces, si hay algo bueno que ha surgido de la pandemia de coronavirus es que ha sido posible detener y reevaluar a la sociedad de la que somos parte, y que antes, con los ritmos de sobreproducción y sobreexplotación, estábamos demasiado ocupados para hacerlo. 

Últimamente he escuchado a muchas personas hablar sobre comenzar a realizar pequeños cambios: trabajar desde casa, estar más con sus familias y amigos, no dedicar sus vidas al trabajo a costa de todo lo demás. Me parece muy positivo, porque significa que, gradualmente, las cosas cambiarán para mejor. También está el lado más oscuro de la pandemia en que ha expuesto cómo los ricos y los que tienen autoridad solo se preocupan por su propia riqueza o poder, por lo que hay una división más evidente que nunca entre  ricos/pobres y blancos/minorías étnicas. Creo que esto continuará y en realidad dará como resultado un cambio drástico en las sociedades que puede no ser del todo pacífico.

En 1977, Carl Sagan envía el Golden Record a través del Voyager 1 y 2 al espacio, ambos fuera de nuestro Sistema Solar hoy en día. Si enviáramos un Voyager 3, ¿cómo imaginas el Golden Record en términos gráficos? ¿Qué opinas del disco como pieza gráfica? 

Es uno de mis diseños favoritos de todos los tiempos, tan hermoso en comunicar su mensaje de manera simple y sin tipografía. La selección de imágenes y música es muy poética y pragmática. El hecho de que sea oro, solo mejora eso, lo convierte casi en el santo grial. Creo que proyectos como éstos son muy importantes para comprender lo que somos como seres humanos, y no me refiero a la selección de contenido, sino a la posibilidad de imaginar e inventar un proyecto como éste. 

En cuanto a un registro contemporáneo, no estoy seguro si quisiera que fuera muy diferente ya que las ideas en el original no son específicas de una década, sino más bien son universales y reveladoras tanto ahora como lo eran entonces. Al final, creo que los materiales pueden ser más o menos los mismos, lo importante es no caer en la trampa de hacer cosas que se vean bien, sino hacerlas porque tienen una función. 

Lo único que me preocupa de hacerlo ahora, es que Trump insistiría en tener su firma en la portada.

Para cerrar, ¿qué canción te hace pensar en la muerte?

Todas las canciones me hacen pensar en la muerte. La persona que grabó la canción ya no existe en el sentido físico; todavía puede estar vivo, pero si escuchas una canción hecha hace 10 años, esa persona ya no es la misma, ni sus parámetros de la sociedad, relaciones o pensamientos. Entonces ya no existe. El final de las canciones también me hace pensar en la muerte. Había algo lleno de energía y espíritu humano y ahora solo hay ausencia. Esto es lo que es la muerte.

Para canciones específicas, es difícil ya que hay tantas. Prefiero la música melancólica, así que hay algunas obvias. End The End de The Doors, tal vez sea un poco literal, pero definitivamente es una canción que me ha hecho contemplar mi propia muerte. La música de Scott Walker también me produce lo mismo. Cómo dejar fuera la música de Joy Division, algo tan puro y hermoso en su interior. Y, sinceramente, todavía no puedo escuchar Blackstar, no es que no tenga buenos recuerdos de trabajar con Bowie, simplemente está tan lleno de él, que me resulta doloroso escuchar su voz aún. 

Para finalizar con una nota más positiva, creo que en la búsqueda de una expresión de vida, la música es una de las formas más puras que puedes encontrar. 

Hasta la canción pop más simple tiene un lugar central en la vida de un individuo, y ha estado allí para brindarle consuelo cuando crece, la música te acompaña en todos los cambios de tu vida. Es por eso que soy diseñador gráfico, me encanta la cultura popular y creo que tiene un lugar esencial para facilitar el cambio en el mundo.

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